Con un giro hacia territorio positivo, los bonos argentinos en dólares revirtieron su presión a media rueda, siendo los papeles del sector energético los protagonistas principales del avance. Los ADRs vinculados a la energía acumularon ganancias que rondaron el 6%, marcando así un cambio de tendencia importante en las operaciones de la jornada.
El desempeño de estos instrumentos refleja una reactivación de la demanda por activos argentinos, particularmente en aquellos segmentos que mantienen vínculos con la generación de ingresos en divisas. Los inversores mostraron disposición a retomar posiciones en bonos que habían sufrido presiones previas.
Mientras tanto, el indicador de riesgo país continuó mostrando estabilidad relativa, con las cotizaciones ubicándose por debajo de los 500 puntos. Este nivel de riesgo, aunque aún elevado en comparación con estándares históricos, representa una contención respecto a los extremos que se registraron en otros momentos.
La combinación de una suba en los ADRs energéticos junto a un riesgo país controlado transmite mensajes esperanzadores al mercado. Estos dos movimientos sugieren que existen fuerzas que impulsan cierta recuperación de confianza en los activos locales, incluso frente a un contexto de desafíos macroeconómicos.
Los analistas observan con atención si este repunte puede consolidarse en las próximas sesiones o si responde simplemente a dinámicas técnicas de corto plazo. La sostenibilidad del avance dependerá de factores como la liquidez disponible, el flujo de inversión externa y las expectativas sobre la evolución de la política económica.
Imagen: Annie Spratt / Unsplash – Con informacion de Ámbito






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