Un encuentro técnico realizado en Santa Fe sobre buenas prácticas agrícolas reveló conclusiones que cuestiona el modo tradicional en que se aplican agroquímicos en cultivos. A través de demostraciones con tecnologías diversas —drones, aviones y máquinas de aplicación terrestre—, se pudo comprobar que la industria ha estado utilizando volúmenes superiores a los necesarios.

Los organizadores del evento confirmaron que las máximas calidades de aplicación se logran con volúmenes inferiores a los convencionalmente recomendados. Este descubrimiento invalida uno de los paradigmas más arraigados en las prácticas agrícolas actuales y abre la puerta a cambios significativos.

El evento reunió a productores, técnicos y especialistas que pudieron presenciar en vivo cómo diferentes tecnologías y metodologías impactan en la efectividad de los tratamientos químicos. Las demostraciones prácticas fueron fundamentales para que los asistentes comprendieran la viabilidad de estas nuevas aproximaciones.

La implicancia económica y ambiental es considerable. Si se confirma que menos volumen de agroquímicos alcanza para lograr calidades óptimas, se abre la posibilidad de reducir costos operativos sin comprometer resultados. Simultáneamente, una menor aplicación de químicos impacta positivamente en la sustentabilidad de las prácticas agrícolas.

Los organizadores enfatizaron que no se trata de un único hallazgo, sino de tres conceptos principales que salieron validados en la jornada. Todos ellos desafían creencias muy instaladas en el sector y sugieren que hay espacio para innovar en la forma tradicional de realizar aplicaciones en el campo.

Imagen: Wolfgang Weiser / Unsplash – Con informacion de Bichos del Campo

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